Dolor y sueño

La artritis, la fibromialgia y la gota quitan el sueño a muchas personas. El dolor de espalda, dolores de cabeza, los dolores menstruales — hay toda clase de males que conllevan dolores y merman en las personas afectadas su capacidad para conciliar y mantener el sueño. El sueño se considera frecuentemente un alivio del dolor, pero esto se convierte en una ironía cuando las molestias son tales que el afectado no puede dormir.

Y esto tiene un gran coste económico. Las alteraciones del sueño junto con el dolor retrasan la reincorporación de los trabajadores lesionados.

Al reconocer que los desórdenes de sueño y el dolor a menudo van de la mano, las compañías farmacéuticas han introducido medicamentos combinados – pastillas de venta sin prescripción que incluyen una ayuda al sueño (un antihistamínico) y un analgésico. Uno de estos productos es el muy popular Tylenol PM, aunque hay muchos más.

La cuestión del dolor y el sueño está muy relacionada con la del envejecimiento y el sueño. Es mucho mayor el porcentaje de ancianos con dolor crónico que el de adultos jóvenes o de mediana edad. También es mucho mayor el porcentaje de ancianos con desórdenes del sueño.

Se estima que entre un 50 y un 80% de los pacientes con dolor crónico relatan problemas de sueño. Lo peor es cuando el dolor y la falta de sueño entran en una terrible espiral descendente, llevando a un descenso en la calidad de vida. El dolor hace difícil conciliar el sueño, la falta de sueño produce una más negativa apreciación subjetiva del dolor, y juntos llevan a la depresión, que a su vez afecta a los desórdenes del sueño y a la experiencia del dolor. Las terapias cognitivo-conductuales son una posible solución tanto para convivir con el dolor como para aliviar los problemas del sueño.

La medicación para el dolor tiene una profunda influencia en el sueño, al margen de su efecto analgésico. Los opioides fragmentan el ciclo del sueño, aunque al paciente de forma subjetiva le parezca que mejora su sueño, al menos a corto plazo. Fármacos contra el dolor de venta sin prescripción como el ibuprofeno o la Aspirina también afectan al ciclo del sueño, aunque no hasta el mismo punto. Claro que el efecto no es completamente negativo, si estos analgésicos permiten que se concilie el sueño.

¿Es el dolor el que no deja dormir bien o es una mala calidad del sueño la que hace sentir peor el dolor? Ambos casos. No hay que despreciar el efecto que una buena noche de sueño puede tener sobre la calidad de vida de una persona y sobre su tolerancia al dolor. La intensidad subjetiva del dolor desciende cuando una persona descansa bien. Una deficiencia de sueño REM puede causar hiperalgesia – sensibilidad exagerada al dolor.

Una calidad pobre del sueño se relaciona con mayor dolor severo, mayor fatiga, y mayores impedimentos funcionales.

Los pacientes de artritis reumatoide a menudo se quejan de problemas del sueño y es uno de los casos típicos en los que la dificultad para el sueño y el dolor se conjugan en un círculo vicioso.

Es bien conocida la relación entre dolor y estado de ánimo. También la relación entre la depresión y los desórdenes del sueño. Estudios de investigadores sobre pacientes de artritis usando la escala de dolor HAQ, el Inventario de Depresión de Beck -II, el cuestionario breve estandarizado SF-36 de escala de vitalidad y fatiga, y el Pittsburgh Sleep Quality Index, índice para la calidad y problemas del sueño. Se descubrió que una mala calidad del sueño está relacionada con la discapacidad en los pacientes de artritis.

Se sabe que el dolor en la parte baja de la espalda afecta al sueño, tanto en la calidad como en la latencia. La web de la Clínica Mayo tiene unas interesantes imágenes de posturas para dormir que pueden ayudar a mitigar el dolor de espalda.

Los pacientes del síndrome de intestino irritable sufren un sueño alterado y más sueño REM.

 

Dolor durante la fase REM

Algunas personas experimentan dolor en sus sueños que no es un dolor real – es dolor en sueños – y que desaparece al despertar. Más habitual es que un dolor real del cuerpo que pueda ser sentido durante la vigilia sea incorporado a la narrativa onírica del sueño. Los sueños de narrativa vívida suceden cuando el cerebro está en fase de sueño REM, fase en la cual los músculos esqueléticos están paralizados. Esta parálisis puede contribuir al dolor corporal y empeorarlo respecto a la fase de sueño NREM en la que el cuerpo puede moverse más fácilmente.

En un test hecho por psicólogos se indujo dolor moderado en personas durmiendo en fase REM. Al despertar los sujetos a menudo informaron haber tenido sueños (alrededor del 30%) que incluían dolor en la misma parte del cuerpo en la que los investigadores habían aplicado presión. El nivel subjetivo del dolor durante el sueño tendía a ser mayor que el dolor en estado de vigilia. Curiosamente los pacientes quemados manifiestan aproximadamente el mismo porcentaje de sueños de dolor aunque el nivel de dolor que están experimentando es mucho mayor que los sujetos sometidos a los test de los psicólogos.


Ruido y sueño

Ruidos fuertes o imprevistos quiebran el descanso, unas veces son causa del despertar y otras veces disparan un cambio en la fase del sueño. Los ruidos que interrumpen el sueño de onda lenta dejan tras despertar una sensación de falta de descanso y a menudo una especie de fragilidad y dolor difuso, incluso en personas sanas.

Por supuesto, distintos individuos tienen respuestas distintas. Los investigadores incluso consiguen predecir quién se despertará por un ruido, basándose en la lectura de electroencefalogramas (EEG). Las personas que durante una noche normal de sueño presentan más "husos de sueño" en la lectura del EEG tienen una mayor tolerancia al ruido. En otras palabras, las personas con un cerebro más activo durante el sueño tienden a dormir mejor cuando hay ruido.

El "ruido blanco" – un murmullo de fondo constante y a bajo volumen – para algunos puede ser una ayuda para dormir. Esto probablemente se debe a que este ruido ahoga otros sonidos imprevistos no muy fuertes. Hay algunos productos comerciales para generar ruido blanco que algunas personas consideran útiles, otros utilizan humidificadores de aire en parte por el murmullo constante que producen. El ruido blanco puede inducir al sueño a los niños pequeños.

La lluvia ayuda a mejorar la calidad subjetiva del sueño a muchas personas. Esto puede ser debido a una combinación del ruido blanco generado por la lluvia (aunque no por una tormenta de truenos), de la rápida bajada de la temperatura exterior y de los cambios en las propiedades electrostáticas del aire. Aún más; el aire "fresco" después de la lluvia – la percepción de frescor, el olor dulzón en el aire, el aire limpio de partículas – facilita el sueño.

El ruido de aviones perturba el sueño y cuando es muy molesto puede producir durante el día un comportamiento de privación del sueño. La OMS sostiene que uno de cada tres europeos ve dañada su salud por un excesivo ruido de tráfico (autos, aviones, etc.). El 20% de los europeos se suponen en riesgo de sufrir un daño significativo a su salud por un excesivo ruido nocturno. Un estudio coreano descubrió que el tráfico ferroviario es más molesto y problemático para el sueño que el tráfico rodado.

¿Cómo afectan los cantos de aves y los sonidos naturales matutinos? Muchas personas los encuentran agradables cuando están relajados y dan cuenta de que que potencia las experiencias oníricas alrededor del amanecer, cuando a menudo se está en fase REM.

Un tema relacionado es el efecto de mecerse durante el sueño. Los padres mecen a sus bebés para dormirles, y muchas cunas están preparadas para ser mecidas. A muchas personas les gusta dormir en hamacas que pueden mecerse. ¿Hay una explicación científica para esto? Un estudio suizo ha descubierto que un balanceo a 0,25 Hz facilita la transición entre las fases del sueño 1 y 2. El nivel de husos apreciables en los EEG se incrementa cuando el sujeto que duerme es mecido.


Dormir profundamente

¿Qué significa cuando decimos que alguien duerme profundamente? Una cosa está clara: no se despierta fácilmente con ruidos. La "resistencia a las perturbaciones acústicas" es una medida de la profundidad del sueño y esta varía a lo largo de la noche. Durante el sueño profundo somos menos propensos a despertarnos por ruidos externos. La actividad de husos durante el sueño ligero parece ser una medida de cuan profundo dormimos (y menos sensibles al ruido).

 

 

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