Depresión y trastornos del sueño

La somnolencia diurna y los problemas de sueño en la noche son síntomas característicos de la depresión clínica. También lo es la hipersomnia. No todas las personas con depresión tienen trastornos del sueño, pero muchos los tienen y a la hora de diagnosticar la depresión en los pacientes, los médicos preguntan sobre de los patrones de sueño.

Las pruebas de EEG de los pacientes deprimidos muestran que tienen una mayor latencia del sueño, tiempo de sueño de ondas lentas acortados, transición al sueño REM más temprano en la noche, e insomnio por dificultad de mantenimiento del sueño (se despiertan durante la noche).

La causa-efecto es recíproca.  No duermas lo suficiente y maximizarás tus posibilidades de depresión y otras enfermedades mentales. La depresión causa insomnio e hipersomnia. Se estima que el 60% de las personas que cumplen con los criterios para el trastorno depresivo severo también experimentan insomnio y lo mencionan a sus médicos o terapeutas. De igual manera, se estima que entre el 10 y 20% de los pacientes con insomnio diagnosticados también padecen depresión clínica. Los dos trastornos son a menudo co-mórbidos.  Un artículo publicado en la revista The Journal Sleep reportó que los niños con trastornos del sueño (insomnio e hipersomnia) son más propensos a estar deprimidos. Además, tratar efectivamente la depresión a menudo mejora la duración del sueño y su calidad.

Especialmente en los adultos jóvenes, existe una fuerte correlación entre el insomnio y los trastornos depresivos mayores. Los genes implicados en el reloj molecular y ciclo circadiano son conocidos por estar involucrados en el trastorno bipolar, aunque no se sabe exactamente cómo. Cuando los científicos examinaron los ratones con mutaciones en el llamado gen CLOCK (importante en el ciclo circadiano), se encontraron con que los ratones se comportan como seres humanos con manía .Cuando a los ratones se les da litio (un tratamiento para el trastorno bipolar), su comportamiento vuelve a la normalidad. Así que parece que esta parte importante del ciclo de control del sueño está vinculada con los trastornos del humor y del estado de ánimo.

Razones

Es fácil pensar en varias razones por las que el insomnio puede conducir a la depresión: es desagradable, el paciente permanece despierto durante la noche y puede meditar con pensamientos negativos, además, la somnolencia durante el día reduce la calidad de vida en general.

Las bases neuroquímicas que todavía no están bien comprendidas, de la depresión y los trastornos del sueño están casi seguramente relacionadas. El factor liberador de corticotropina (CRF) es un neuropéptido el cual se encuentra en niveles elevados en personas con trastornos de depresión y ansiedad. También se encuentra en altos niveles en muchos pacientes con insomnio. El eje hipotalámico-hipofisario-adrenal (HPA) es estimulado quizá en exceso, tanto en las personas deprimidas como en la personas con insomnio.

Enfermedades terciarias

La gran mayoría de las enfermedades psiquiátricas pueden inducir trastornos del sueño (y viceversa), la falta de sueño es un factor que empeora la mayoría de ellos.  En general, las personas con falta de sueño también tienen reacciones emocionales fuertes.  Los escáneres cerebrales de personas sanas sometidas a privación del sueño muestran una mayor actividad en una parte del cerebro (la amígdala) la cual es conocida por estar involucrada en la respuesta emocional cuando a las personas se les muestran imágenes perturbadoras. También, la falta de sueño experimentada por las madres puede ser un factor que contribuye a la depresión post- parto.

Los sociólogos también han encontrado que la soledad se asocia con el sueño fragmentado.

WebMD reportó que el 15% de los pacientes con depresión tienen hipersomnia y el 80% sufren de insomnio. Ya se trate de insomnio o hipersomnia, las personas deprimidas suelen quejarse de que el sueño no es reparador.  El sueño es menos divertido cuando se está deprimido.

De hecho, en personas sin antecedentes de depresión, el insomnio se correlaciona con la futura aparición de la depresión.  Las personas con insomnio son dos veces más propensas a deprimirse que los que no lo tengan.

Las personas que padecen de apnea son más propensas a sufrir de depresión, e incluso la personas sin apnea verdadera, pero que roncan, son más propensas a estar deprimidas. Esta relación es particularmente fuerte en los hombres. (http://www.nytimes.com/2012/04/03/health/research/less-severe-sleep-disorders-also-raise- depression-risk.html)

¿Tratamiento para ambos?

A pesar de que tanto la depresión y el insomnio pueden ser tratados sin medicamentos, existen intervenciones farmacológicas para ambos, y no por casualidad, ambos pueden tratarse con antidepresivos.  Los medicamentos antidepresivos actuales más comunes pertenecen a una clase llamada inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina. Los insomnes que comienzan a tomar uno de estos fármacos a menudo encuentran alivio para sus problemas de sueño. Los métodos no farmacéuticos para tratar el insomnio también pueden ayudar con la depresión.

Buddha sleeping Alrededor del 15% de las personas deprimidas tienen hipersomnia en lugar de insomnio. El tratamiento farmacológico para la hipersomnia idiopática suele ser un estimulante, algo que funciona de forma opuesta a las pastillas para dormir.  Es por eso que es importante para los médicos, evaluar si los pacientes de sueño prolongado pueden tener depresión y ser mejores candidatos para recibir medicación antidepresiva.

No es coincidencia que las compañías farmacéuticas que desarrollan los agonistas del receptor de melatonina tienen tanto al mercado del insomnio como al de la depresión en la mira.

Sueño REM y depresión

Las anormalidades del sueño REM (movimiento rápido de los ojos) resultan en patrones de actividad cerebral similares a los observados en la depresión. De hecho, durante el sueño REM, existen partes del cerebro que exhiben actividad eléctrica similar a la de las personas deprimidas.  Las personas deprimidas tienen su primera sesión de REM más temprano en la noche que las personas no deprimidas. Mientras peor es la depresión, más prematuro el sueño REM, y en casos graves la secuencia de las etapas del sueño se altera y el primer período REM ocurre antes que el primer período de sueño profundo. Debido a la importancia de este primer período de sueño profundo para la hormona del crecimiento y el mantenimiento del cuerpo , este patrón es particularmente perjudicial.

Esto conduce a la hipótesis de que la supresión del REM podría ayudar a tratar la depresión. Y de hecho, los fármacos antidepresivos comunes tienden a suprimir el sueño REM, aunque eso no es lo que los fabricantes de medicamentos tenían en mente cuando diseñaron las drogas.  Ningún fármaco elimina el sueño REM, y sería muy arriesgado intentar hacerlo, dado que el REM es parte del sueño, incluso si los motivos del mismo y las funciones de éste no se entiendan completamente.

Los científicos han encontrado que los pacientes con trastornos depresivos importantes tienen una alta actividad en la corteza pre frontal ventromedial (vmPFC) junto con una baja actividad en la corteza pre frontal dorsolateral del cerebro.  Los científicos están trabajando en los detalles, pero esto puede dar una pista de por qué la actividad REM aumenta en los pacientes deprimidos.

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