Inercia del sueño

La inercia del sueño es la sensación de aturdimiento que la mayoría de la gente experimenta tras despertar. La inercia del sueño puede durar entre un minuto y cuatro horas, pero generalmente dura de 15 a 30 minutos. En este período las capacidades están reducidas y se puede tener problemas hasta para ejecutar simples acciones cotidianas. El grado de impedimento puede ser severo. Durante el período de inercia del sueño, pruebas de habilidad de aritmética sencilla muestran sujetos a menudo cinco desviaciones estándar por debajo de la media.

Habitualmente la gente se "despierta" por completo en media hora como mucho. La rutina matutina de darse una ducha o hacer el café es para muchos una ayuda para pasar el período de la inercia del sueño.

Para la mayoría de la gente, la mayor parte del tiempo, la inercia del sueño es parte normal de la vida y no es algo de lo que preocuparse. Sin embargo hay un par de ocasiones en las que sí es importante:

1) Si alguien ha estado privado de sueño o se ha despertado de un estado de sueño profundo, la inercia del sueño puede ser más severa de lo normal y se puede tardar más en superarla. La gente debería ser consciente de su inercia del sueño y compensarla. Se ha demostrado que la "supervisión de actuación" propio de cada persona - que normalmente detecta los errores - no funciona durante los períodos de inercia del sueño. Se recomiendan siestas preventivas para personas en trabajos peligrosos donde tienen que permanecer despiertos durante las horas habituales de sueño. Cuando nos despertamos de una siesta a menudo experimentamos inercia del sueño.

2) Conducir con modorra – muchos de los accidentes por conducción amodorrada suceden por la mañana temprano – no cuando el conductor ha estado despierto demasiado tiempo sino cuando se acaba de despertar y todavía atraviesa la inercia del sueño. La inercia del sueño en un conductor al volante puede ser muy peligrosa, ya que la deficiencia de las funciones motora y cognitiva pueden afectar la habilidad para conducir de forma segura.

Muchos factores se ven involucrados en las características de la inercia del sueño. La duración del sueño previo puede influir en la inercia del sueño subsecuente. Aunque la mayoría de los estudios se enfocan en la inercia tras sueños cortos, sus efectos pueden verse tras sueños normales de ocho horas. Un factor crucial es la fase del sueño previa al despertar.

Despertar durante el sueño profundo produce mayor inercia del sueño que despertar en las fases 1 ó 2. Despertar durante la fase REM está entremedias. Mucha gente experimenta inercia del sueño incluso tras cortos sueños. Cuando una persona ha sufrido privación del sueño la inercia del sueño puede ser más larga, incluso después de una noche completa de sueño. Cuando no ha habido privación del sueño la inercia del sueño raramente dura más de 30 minutos.

La inercia es más fuerte si el despertar se produce cuando la temperatura corporal está en valores medios más que en extremos, pero esto resulta consistente con la observación de mayor inercia cuando se despierta durante el sueño profundo de onda lenta. Se ha demostrado que personas que despiertan de un período de sueño de recuperación después de haber pasado privación del sueño, experimentan una peor inercia del sueño de lo normal. También esto es consistente con el hallazgo de que el sueño de recuperación abunda en sueño de onda lenta.

Desde el punto de vista del comportamiento la inercia del sueño es fácil de medir. Los psicólogos tienen pruebas como la Prueba de la Resta Descendente; la Prueba del Tiempo de Reacción Auditiva; y la Prueba de Pulsación del Dedo que pueden mostrar cómo la agilidad mental disminuye. Parece que algunas secciones del cerebro se despiertan y salen del sueño antes que otras, lo que concuerda con la hipovigilancia y desorientación de este período. Lecturas de EEG durante tests muestran mayores frecuencias beta en la parte anterior izquierda de la cabeza cuando el despertar se produce desde la fase 2 más que desde la fase R. La parte posterior muestra una fuerte actividad de ondas delta mientras que la anterior muestra menor actividad de ondas delta durante la fase de inercia del sueño.

Algunas pruebas han mostrado que se puede mitigar la inercia del sueño aumentando el nivel lumínico del dormitorio media hora antes de despertar.

Se ha demostrado que la cafeína reduce los efectos de la inercia (de ahí el café al despertarse), lo que sugiere que el neurotransmisor adenosina al menos causa parte de la inercia. ( (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/11683484)

Somnolencia diurna excesiva

 

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